El secuestro del atunero Alakrana revela una vez más la particular forma de entender la acción exterior del gobierno español. Ya debería de habernos puesto en guardia la inclusión del término cooperación en la denominación del Ministerio de Asuntos Exteriores .... y de Cooperación cuando ZP llegó al poder. Luego, para reforzar esa particular visión de las relaciones internacionales de este accidente histórico que nos gobierna, se sacó de la manga lo de la Alianza de Civilizaciones , ese invento sobre lo evidente: la necesidad de mantener el diálogo y la buena vecindad con todos los seres humanos, cualquiera que sea su nacionalidad, raza o religión. Eso está muy bien, salvo, claro, que algún musulmán pasado de rosca quiera volar un tren del metro de Madrid. A lo que vamos. El Alakrana no es una chalana que pesca en las rías gallegas. Es un navío de porte considerable, que se ayuda de sistemas tecnológicos de información para desarrollar su actividad y dotado de un personal cualificad...
Reflexionemos sobre lo que pasa y se dice, sea lo que sea.