Es el cuarto ex ministro de Zapatero que manda parar y se baja. Bernat Soria, anterior ministro de Sanidad deja su escaño y vuelve a sus investigaciones. Antes se fueron Jordi Sevilla, César Antonio Molina y Pedro Solbes. Nadie se creyó que sus motivos fueran sólo el interés de cada uno de ellos por sus actividad profesional privada. La decisión de estos antiguos ministros se ha interpretado como una bofetada a Zapatero, una crítica a la orientación del gobierno, a la gestión del presidente. La oposición se abona a ese argumento porque es el que más le conviene. Sin embargo, conviene reflexionar sobre un hecho: los cuatro se han ido porque tienen una carrera profesional, un currículum, una profesión que les permite dejar la política. Molina o Soria gozaban de un prestigio profesional anterior a su condición de ministro. Los llamaron y ahora se van porque pueden, porque fuera de la política se pueden ganar la vida sin problemas. Es lo contrario a los cientos de políticos con mayor o m...
Reflexionemos sobre lo que pasa y se dice, sea lo que sea.