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Palabras cargadas de ideología

En estos tiempos de crisis, los políticos de todos los colores se esmeran en camuflar las decisiones que más pueden afectar a su consideración entre los ciudadanos-votantes. Como es harto complicado esconder una subida de impuestos que afecta a los bolsillos de los sufridos clientes de la Agencia Tributaria, recurren a argucias lingüísticas para tratar de que parezca lo que no es o que hasta nos parezca bien lo que objetivamente no lo es.

Vamos a ver dos ejemplos. ¿Qué creen ustedes que quiere decir la expresión "consolidación fiscal"? Según el Gobierno actual (y el anterior) es un proceso imprescindible para salir de la Gran Recesión que padecemos. En realidad, quiere decir aplicar "medicina de caballo" para reducir el déficit público en un tiempo récord mediante subas de impuestos directos e indirectos y recortes del gasto y la inversión de las administraciones.

En Galicia, la conselleira de Traballo e Benestar define como "eficiencia en la gestión" el cierre de un centro asistencial. La señora Mato, que así se llama la conselleira, cree que hay que adaptarse a los tiempos de crisis; es decir, recortar el gasto todo lo que se pueda, incluido el gasto social.

Son muy hábiles estos políticos. Ya saben que vamos a tardar en salir de ésta, así que se afanan ganar tiempo de todas las maneras posibles. Una de ellas es señalar con el dedo a los "privilegiados" funcionarios, a los que cercenan salarios y condiciones de trabajo. Como si fueran unos privilegiados que ganan millones.

No nos va a quedar más remedio que seguir escuchando esta retorsión del lenguaje. Honestamente, creo que en realidad están cargando sobre los trabajadores el peso de la crisis. Es una convicción que cada día que pasa queda refrendada por los hechos.

Comentarios

  1. Muy buena reflexión, querido Jose. Resuena cada vez más cerca y más fuerte: trabajadores del mundo, dispersaos.

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