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La excelencia de las universidades

Esta mañana escuché en una emisora de radio cómo una periodista expresaba su alarma porque los recortes presupuestarios van a afectar al sistema de donación de órganos y trasplantes, que tan bien ha funcionado, al punto de constituir un modelo copiado en muchos países.

Es una muestra más de que este descenso a la estupidez que se nos están vendiendo como la mejor forma de salir del agujero no respeta nada. Los que trabajamos en otros ámbitos también especialmente importantes para el presente y el futuro de España podríamos dar numerosos ejemplos de la forma en que se está desmantelando e hipotecando nuestra actividad básica.

Por ejemplo, las universidades han visto reducido tan drásticamente sus presupuestos que está en peligro el funcionamiento ordinario de los centros. Únanle a ello que no hay convocatorias de investigación, que las empresas tampoco están en disposición de financiar proyectos, que las tasas suben y que los salarios de los profesores y el personal de administración y servicios mengua cada año.

Ayer se comunicó al personal de las universidades gallegas el recorte de sus sueldos como consecuencia del nuevo sablazo de Feijoo y su gente. ¿Saben dónde se produce el mayor descenso? En el complemento a la excelencia curricular docente e investigadora, que cae un 12% hasta la estratosférica cifra de ¡¡¡380 euros al año!!! Toma excelencia docente e investigadora. Es lo que te dan anualmente si desempeñas una docencia y una investigación de calidad.

Esto deben saberlo ustedes para cuando escuchen a los políticos decir que nuestras universidades deben alcanzar la excelencia. Pues será gracias al trabajo desinteresado de docentes y otro personal, porque muy incentivados no parece que estemos.

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