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La monserga de Trichet

Estos días anda por España un señor que atiende por Jean Claude Trichet. Es el presidente del Banco Central Europeo, es decir, el organismo independiente que controla el sistema financiero de la Unión, fija los tipos de interés y todo eso....

Este buen hombre tampoco se enteró de la crisis que se nos venía encima. Hasta antes de ayer estaba empeñado en mantener los tipos altos para enfriar la economía y contener la inflación. En esas se afanaba cuando la economía se congeló de golpe y la inflación se vino abajo cual castillo de naipes. El perspicaz Trichet se puso entonces a bajar los tipos de interés, siguendo la senda de la Reserva Federal.

El tal Trichet ha dicho que en España hay que reformar el mercado laboral y moderar los salarios. Lo del mercado laboral lo vamos a dejar a un lado. Hoy toca lo de moderar los salarios, que ya le vale. De tanto escuchar a estos finos técnicos vamos a acabar creyendo que en España se atan los perros con longanizas. En el reino de los mileuristas es necesario bajar contener los salarios para atacar la crisis. Casi de risa.

Ya nos explicará el señor Trichet cómo se contienen los sueldos de trabajadores que malamente llegan a los novecientos euros de salario neto, cómo se le explica a una familia en la que el matrimonio o pareja junta mil ochocientos euros para todo el mes, o a los licenciados universitarios que no llegan a los seiscientos euros, o .......

Lo de unir las subidas salariales a la evolución del IPC es una costumbre española que hay que explicarle al mencionado Trichet: lo hacemos porque este país lleva décadas con una inflación superior a la media europea, de tal manera que es una forma de cubrirnos las espaldas ante tanto listillo que desde las alturas de las oficinas gubernamentales se equivoca año tras año con la previsión de IPC.

Así que, amigo Trichet, con la monserga, que según el diccionario de la RAE es "exposición o petición fastidiosa o pesada", a otra parte. Y un día de éstos hablaremos de la reforma del mercado laboral.

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